Páginas relacionadas con la Educación Física, Deporte y la Salud.

domingo, 12 de septiembre de 2010

A trotar a trotar.

El sedentarismo se está apoderando de las personas cada día más, hay quienes pasan horas sentadas frente a la pantalla del televisor o en sus computadoras sin darse cuenta de los beneficios que tiene una buena caminata o el trote diario. Es tan simple como cambiar los malos hábitos por un buen programa de ejercicio que se acomode a tu vida.
En Antofagasta son varias las personas que se benefician de este particular ejercicio, y lo mejor es que no es necesario estar encerrado en un gimnasio para disfrutar de este ya que puedes disfrutar, sobre todo en nuestra ciudad, de la hermosa costanera para realizar tu caminata o trote diario sobre todo ahora que se viene el verano y las noches nos ofrecen esa frescura de mar que a muchos encanta.
Aquí van algunas recomendaciones para tomar en cuenta este saludable ejercicio:
1.-Es el más eficiente medio de entrenamiento cardiovascular.
2.- Es uno de los mejores métodos de reducción de stress.
3.- Muy buen componente en cualquier programa de control de peso.
4.- Es el más accesible de los deportes aeróbicos. No necesitas un lugar especial para hacerlo.
5.- Es muy simple de aprender. Solo se requieren unas zapatillas apropiadas y ropa cómoda.
6.-Posee un método flexible de entrenar ya que puedes hacerlo a la hora que quieras con un ritmo que te acomode.
7.- A medida que lleves un ritmo regular de entrenamiento tu flexibilidad muscular, de ligamentos, tendones y articulaciones aumenta casi en un 60 por ciento. Los pulmones adquieren elasticidad también debido a que están expuestos a una mejor y más profusa oxigenación.
Si tomas en cuenta estos simples detalles te darás cuenta del lo importante que es tener un programa de entrenamiento que se acomode a tus necesidades. Verás como poco a poco aumenta tu resistencia y te sientes cada vez mejor, tú autoestima y confianza aumentaran cada vez más y lo mejor, es para personas de cualquier edad.
Es importante realizarse un control médico antes de iniciar cualquier actividad física, sobre todo si sufre de problemas cardiacos, en las articulaciones, la espalda o si sufre de sobrepeso.
No subestime sus capacidades, todos podemos tener una mejor calidad de vida, lo importante es proponérselo y ponerlo en práctica tomando en cuenta los cuidados que se deben tener al iniciar una nueva actividad física.

Santiago 12 de Septiembre del 2010.

jueves, 9 de septiembre de 2010

Las competencias básicas en Educación Física

Pedro Ignacio Barrena Pacheco
pedrobarrenapacheco@hotmail.com
(España)



Se fijan las competencias básicas que los alumnos y las alumnas deberán haber adquirido al final de esta etapa.

Las enseñanzas mínimas que establece este real decreto contribuyen a garantizar el desarrollo de las competencias básicas. Los currículos establecidos por las administraciones educativas y la concreción de los mismos que los centros realicen en sus proyectos educativos se orientarán, asimismo, a facilitar la adquisición de dichas competencias.

La organización y funcionamiento de los centros, las actividades docentes, las formas de relación que se establezcan entre los integrantes de la comunidad educativa y las actividades complementarias y extraescolares pueden facilitar también el logro de las competencias básicas.

La lectura constituye un factor primordial para el desarrollo de las competencias básicas. Los centros deberán garantizar en la práctica docente de todas las materias un tiempo dedicado a la misma en todos los cursos de la etapa.

Competencias básicas

Competencia en comunicación lingüística.

Competencia matemática.

Competencia en el conocimiento y la interacción con el mundo físico.

Tratamiento de la información y competencia digital.

Competencia social y ciudadana.

Competencia cultural y artística.

Competencia para aprender a aprender.

Autonomía e iniciativa personal.

Definiciones de las competencias básicas según el RD. EEMM 1631

1. Competencia en comunicación lingüística

Esta competencia se refiere a la utilización del lenguaje como instrumento de comunicación oral y escrita, de representación, interpretación y comprensión de la realidad, de construcción y comunicación del conocimiento y de organización y autorregulación del pensamiento, las emociones y la conducta.

Comunicarse y conversar son acciones que suponen habilidades para establecer vínculos y relaciones constructivas con los demás y con el entorno, y acercarse a nuevas culturas, que adquieren consideración y respeto en la medida en que se conocen. Por ello, la competencia de comunicación lingüística está presente en la capacidad efectiva de convivir y de resolver conflictos.

Leer y escribir son acciones que suponen y refuerzan las habilidades que permiten buscar, recopilar y procesar información, y ser competente a la hora de comprender, componer y utilizar distintos tipos de textos con intenciones comunicativas o creativas diversas.

2. Competencia matemática

Consiste en la habilidad para utilizar y relacionar los números, sus operaciones básicas, los símbolos y las formas de expresión y razonamiento matemático, tanto para producir e interpretar distintos tipos de información, como para ampliar el conocimiento sobre aspectos cuantitativos y espaciales de la realidad, y para resolver problemas relacionados con la vida cotidiana y con el mundo laboral.

Forma parte de la competencia matemática la habilidad para interpretar y expresar con claridad y precisión informaciones y datos.

3. Competencia en el conocimiento y la interacción con el mundo físico

Es la habilidad para interactuar con el mundo físico, tanto en sus aspectos naturales como en los generados por la acción humana.

En definitiva, incorpora habilidades para desenvolverse adecuadamente, con autonomía e iniciativa personal en ámbitos de la vida y del conocimiento

Así, forma parte de esta competencia la adecuada percepción del espacio físico en el que se desarrollan la vida y la actividad humana.

4. Tratamiento de la información y competencia digital

Esta competencia consiste en disponer de habilidades para buscar, obtener, procesar y comunicar información, y para transformarla en conocimiento. Incorpora diferentes habilidades, que van desde el acceso a la información hasta su transmisión en distintos soportes una vez tratada, incluyendo la utilización de las tecnologías de la información y la comunicación como elemento esencial para informarse, aprender y comunicarse.

En definitiva, la competencia digital comporta hacer uso habitual de los recursos tecnológicos disponibles para resolver problemas reales de modo eficiente.

En síntesis, el tratamiento de la información y la competencia digital implican ser una persona autónoma, eficaz, responsable, crítica y reflexiva al seleccionar, tratar y utilizar la información y sus fuentes, así como las distintas herramientas tecnológicas

5. Competencia social y ciudadana

Esta competencia hace posible comprender la realidad social en que se vive, cooperar, convivir y ejercer la ciudadanía democrática en una sociedad plural, así como comprometerse a contribuir a su mejora. En ella están integrados conocimientos diversos y habilidades complejas que permiten participar, tomar decisiones, elegir cómo comportarse en determinadas situaciones y responsabilizarse de las elecciones y decisiones adoptadas.

En definitiva, el ejercicio de la ciudadanía implica disponer de habilidades para participar activa y plenamente en la vida cívica. Significa construir, aceptar y practicar normas de convivencia acordes con los valores democráticos, ejercitar los derechos, libertades, responsabilidades y deberes cívicos, y defender los derechos de los demás.

En síntesis, esta competencia supone comprender la realidad social en que se vive, afrontar la convivencia y

6. Competencia cultural y artística

Esta competencia suponecomprender, apreciar y valorar críticamente diferentes manifestaciones culturales y artísticas, utilizarlas como fuente de enriquecimiento y disfrute y considerarlas como parte del patrimonio de los pueblos.

En síntesis, el conjunto de destrezas que configuran esta competencia se refiere tanto a la habilidad para apreciar y disfrutar con el arte y otras manifestaciones culturales, como a aquellas relacionadas con el empleo de algunos recursos de la expresión artística para realizar creaciones propias.

7. Competencia para aprender a aprender

Aprender a aprender supone disponer de habilidades para iniciarse en el aprendizaje y ser capaz de continuar aprendiendo de manera cada vez más eficaz y autónoma de acuerdo a los propios objetivos y necesidades.

Esta competencia tiene dos dimensiones fundamentales.

Por un lado, la adquisición de la conciencia de las propias capacidades (intelectuales, emocionales, físicas), del proceso y las estrategias necesarias para desarrollarlas, así como de lo que se puede hacer por uno mismo y de lo que se puede hacer con ayuda de otras personas o recursos.

Por otro lado, disponer de un sentimiento de competencia personal, que redunda en la motivación, la confianza en uno mismo y el gusto por aprender.

Significa ser consciente de lo que se sabe y de lo que es necesario aprender.

En síntesis, aprender a aprender implica la conciencia, gestión y control de las propias capacidades y conocimientos a través de experiencias de aprendizaje, tanto individuales como colectivas.

8. Autonomía e iniciativa personal

Esta competencia se refiere, por una parte, a la adquisición de la conciencia y aplicación de un conjunto de valores y actitudes personales interrelacionadas, como la responsabilidad, la perseverancia, el conocimiento de sí mismo y la autoestima, la creatividad, la autocrítica, el control emocional, la capacidad de elegir, de calcular riesgos y de afrontar los problemas, así como la capacidad de demorar la necesidad de satisfacción inmediata, de aprender de los errores y de asumir riesgos.

Por otra parte, remite a la capacidad de elegir con criterio propio, de imaginar proyectos, y de llevar adelante las acciones necesarias para desarrollar las opciones y planes personales.

En síntesis, la autonomía y la iniciativa personal suponen ser capaz de imaginar, emprender, desarrollar y evaluar acciones o proyectos individuales o colectivos con creatividad, confianza, responsabilidad y sentido crítico.

Contribución de la materia de Educación Física a la adquisición de las competencias básicas (Según el RD. EEMM 1631.)

La materia de Educación física contribuye de manera directa y clara a la consecución de dos competencias básicas:

1. Competencia en el conocimiento y la interacción

Respecto a la competencia en el conocimiento y la interacción con el mundo físico, esta materia proporciona conocimientos y destrezas sobre determinados hábitos saludables que acompañarán a los jóvenes más allá de la etapa obligatoria. Además, aporta criterios para el mantenimiento y mejora de la condición física, sobre todo de aquellas cualidades físicas asociadas a la salud: resistencia cardiovascular, fuerza-resistencia y flexibilidad. Por otra parte, colabora en un uso responsable del medio natural a través de las actividades físicas realizadas en la naturaleza.

2. Competencia social y ciudadana

Las actividades físicas, propias de esta materia, son un medio eficaz para facilitar la integración y fomentar el respeto, a la vez que contribuyen al desarrollo de la cooperación, la igualdad y el trabajo en equipo. La práctica y la organización de las actividades deportivas colectivas exigen la integración en un proyecto común, y la aceptación de las diferencias y limitaciones de los participantes, siguiendo normas democráticas en la organización del grupo y asumiendo cada integrante sus propias responsabilidades. El cumplimiento de las normas y reglamentos que rigen las actividades deportivas colaboran en la aceptación de los códigos de conducta propios de una sociedad.

3. Competencia de autonomía e iniciativa personal

Protagonismo por parte del alumnado en aspectos de organización individual y colectiva de jornadas y actividades físicas y deportivas o de ritmo, y en aspectos de planificación de actividades para la mejora de su condición física. Por otro lado, lo hace en la medida en que enfrenta al alumnado a situaciones en las que debe manifestar autosuperación, perseverancia y actitud positiva ante tareas de cierta dificultad técnica o en la mejora del propio nivel de condición física, responsabilidad y honestidad en la aplicación de las reglas y capacidad de aceptación de los diferentes niveles de condición física y de ejecución motriz dentro del grupo.

4. Competencia cultural y artística

Apreciación y comprensión del hecho cultural mediante el reconocimiento y la valoración de las manifestaciones culturales de la motricidad humana, tales como los deportes, los juegos tradicionales, las actividades expresivas o la danza y su consideración como parte del patrimonio cultural de los pueblos.

Utilización de las posibilidades y recursos expresivos del cuerpo y el movimiento.

Conocimiento de las manifestaciones lúdicas, deportivas y de expresión corporal propias de otras culturas ayuda a la adquisición de una actitud abierta hacia la diversidad cultural.

5. Competencia para aprender a aprender

Recursos para la planificación de determinadas actividades físicas a partir de un proceso de experimentación. Todo ello permite que el alumnado sea capaz de regular su propio aprendizaje y práctica de la actividad física en su tiempo libre, de forma organizada y estructurada. Asimismo, desarrolla habilidades para el trabajo en equipo en diferentes actividades deportivas y expresivas colectivas y contribuye a adquirir aprendizajes técnicos, estratégicos y tácticos que son generalizables para varias actividades deportivas.

6. Competencia en comunicación lingüística

Ofrece una variedad de intercambios comunicativos y a través del vocabulario específico que aporta.

Pero evidentemente quedaría incompleto la relación de las competencias básicas con la materia de educación física sino se relaciona con la competencia matemática y la competencia digital.

Competencia matemática

A través del uso de las habilidades numéricas y de medida aplicadas al control del espacio y el tiempo, sin ir mas lejos, el control de la intensidad del ejercicio mediante la toma de la frecuencia cardiaca, criterios de éxito y porcentajes en las estadísticas realizadas, y en los porcentajes de ingestas de una dieta equilibrada, calculo del metabolismo basal y calorías ingeridas, ya que no debemos de olvidar que nuestro objetivo como docente de educación física no es otro que el de aumentar la autonomía del alumnos y de instaurar hábitos de vida activos y saludable, donde por supuesto tiene cabida la alimentación, siendo necesario esta competencia matemática.

Tratamiento de la información y competencia digital

A través de nuestra materia podemos y debemos desarrollar habilidades para buscar, obtener, procesar, y comunicar información y para transformarla en conocimiento, así como fomentar el uso habitual, responsable y crítico de los recursos tecnológicos: muestra de ello son los diferentes trabajos y sesiones que se plantean utilizando las nuevas tecnologías como herramienta de trabajo. Un ejemplo claro de ello, son las Webquest, que son : Actividades de enseñanza-aprendizaje basadas en Internet, usando el mundo real, y tareas auténticas para motivar a los alumnos; su estructura es constructivista y por tanto fuerza a los alumnos a transformar la información y entenderla; sus estrategias de aprendizaje cooperativo ayudan a los alumnos a desarrollar habilidades y a contribuir al producto final del grupo. Siendo una herramienta para el profesor de gran utilidad ya que permite aunar la teoría y la practica utilizando las Tecnología de la Información y la Comunicación (TIC).En suma, Competencia digital.

Por esto podemos afirmar que la educación física es la materia que más y mejor favorece la adquisición de las competencias básicas por parte de los alumnos.

También es cierto que desde la educación física se hecha en falta una competencia básica especifica de la materia de educación física, como es la Competencia Motriz: Ya que más básico como el movimiento con el cual se realiza todas actividades cotidianas, sobre todo ante la problemática de falta de ejercicio físico y de aumento de hábitos nocivos entre nuestros niños y jóvenes. Es por eso que la competencia motriz la podemos encuadrar dentro de la Competencia en el conocimiento e interacción con el mundo físico.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Cambios hormonales y la práctica del deporte en la adolescencia

Cuando practicamos ejercicios se desatan una serie de cambios hormonales, metabólicos, neurológicos que resultan beneficiosas al organismo. En esas circunstancias, la perfusión de los pulmones se hace más intensa y se facilita el paso de oxígeno de los alvéolos a los capilares pulmonares, mejorando la función respiratoria, el rendimiento cardiovascular, y hasta el estado de ánimo.

Si esta actividad las realizamos cuando nuestro cuerpo aún está en pleno desarrollo como ocurre en la adolescencia y juventud, potenciamos las capacidades de órganos y músculos, entrenándolos para soportar cargas mayores en la adultez.

La práctica sistemática de un deporte promueve el metabolismo de los triglicéridos, reduce la tensión sistólica y diastólica, previene la hipertensión, el sedentarismo y la obesidad, aligerando así la carga que nuestros huesos deben soportar.

Quizás parezca increíble, pero los ejercicios también activan el tránsito intestinal y disminuyen el tiempo de contacto entre la mucosa del cólon y ciertas sustancias cancerígenas que es preferible evadir.

El deporte previene la depresión

Además, hacer ejercicios espolea la autoestima, previene la depresión y mejora el estado de ánimo. Esta actividad puede ser practicada en solitario, pero suele disfrutarse mucho más cuando la realizamos en grupo, con el que compartimos el éxito de las libritas rebajadas a fuerza de perseverancia o los centímetros crecidos en nuestros bíceps.



El gasto energético que representa una tanda de aerobios, por ejemplo, nos permitirá llegar más lejos en el tiempo y con una mejor calidad de vida, aunque ello depende de la constancia y el tesón que pongamos en el empeño.

Empieza cuanto antes a practicar ejercicios. Quizás al principio el cuerpo se lamente, pero luego él mismo te pedirá dedicarle, al menos, una sesión de media hora diaria.

sábado, 4 de septiembre de 2010

El joven y la sociología del deporte

El espacio físico en el que se desenvuelven los jóvenes es determinante para su crecimiento y desarrollo físico y emocional. Constituye un desafío a su curiosidad innata, les permite acumular un gran número de experiencias vista desde todos los puntos de vista.
La adaptación al entorno de los más pequeños, requiere el aprendizaje de distintos patrones de movimiento, los cuales a través de un proceso de depuración van afinando sus destrezas y sus cualidades motoras. Al mismo tiempo, la gran cantidad de estímulos que recibe amplía enormemente su experiencia motriz. Todo este importante bagaje desarrolla determinadas cualidades psícosociales, como la seguridad en tomar decisiones, el juicio realista, la disposición al riesgo, la aceptación de un rol, la autoconfianza, etc.
No obstante, la limitación de los espacios físicos que impone el creciente desarrollo urbanístico, provoca perturbaciones en el desarrollo psicomotor y en el marco de las relaciones sociales. A medida que van desapareciendo los espacios es necesario encontrar y ofrecer nuevas formas de movimiento.
A causa de las limitaciones del espacio en las grandes ciudades, la educación motriz sistemática, como la que ofrece el deporte, adquiere una mayor importancia. Existen evidencias que señalan que la actividad deportiva, correctamente dosificada y supervisada, permite fomentar el desarrollo físico de los niños y ocupar creativamente el tiempo libre. A través del deporte el niño modela su conducta poco a poco. El punto de referencia son las actitudes, los valores y las normas que serán decisivas en la formación de una personalidad estable y solidaria, capaz de aspirar siempre a luchar, a no rendirse, a perseverar.
La práctica deportiva debe tener características enriquecedoras y de realización personal. Si el niño manifiesta que " entrenar es aburrido" es señal de que no está disfrutando del deporte. Se hace necesario averiguar la razón de ese hastío, que puede ser debido a la propia actividad deportiva en sí, a que no es adecuada a su personalidad, o que el entrenador no utiliza la metodología más oportuna a esa edad. En cambio si el chico disfruta, es señal de que la actividad está diseñada para él.
Cuando un joven es capaz de someterse a un entrenamiento intensivo, es generalmente para ganar reconocimiento y prestigio frente a los demás. Basándose en sus capacidades motoras y de acuerdo con la evolución de su entrenamiento, el joven vive una revaloración de sí mismo. Cuanto mayor es el deseo individual para realizar estos esfuerzos, más fácil será una identificación con el deporte y mayor su adherencia al mismo.
La imposición, la presión y la obligación solas, por parte de los padres y los entrenadores, no consiguen a medio o largo plazo ningún resultado. Si no existen argumentos convincentes, el entrenamiento genera pérdida de motivación y sólo se mantiene gracias a la voluntad de los mayores.
Los niños que practican deporte lo hacen por una serie de motivos, en la mayoría de las investigaciones consultadas las razones que manifiestan son las siguientes:
• Por la necesidad de afiliación y estar con sus amigos.
• La búsqueda de excelencia.
• Por la motivación de conseguir un objetivo.
• Por diversión.
Los intereses que les mueven a abandonar la práctica del deporte serían:
• Las relaciones conflictivas con el entrenador o simplemente una mala relación afectiva.
• La inestabilidad de su carácter y su inconstancia, propia más de la curiosidad que de un verdadero convencimiento.
• El conflicto de intereses y la presión de grupo.
• El carácter demasiado serio y exigente de los entrenamientos.
• El lugar preponderante de la competición.
• La falta de progreso y el estancamiento.
• No soportar la presión y el exceso de responsabilidad.
La indecisión y el titubeo del niño ante la práctica deportiva guarda una estrecha relación con el tipo de estructura organizativa a la que se enfrenta. El deporte para los más jóvenes adopta, en la mayoría de los casos, un modelo rígido y jerárquico de organización que rechaza de pleno sus verdaderas expectativas e intereses.

El ambiente familiar del niño: el resultado como fin

Los factores que influyen en la educación de un chico tienen hoy en día, más que nunca, un gran peso específico en el desarrollo de su personalidad y, por supuesto en su formación deportiva. Los estímulos que recibe en la familia pueden contrarrestar un gran número de influencias externa. Por eso, educar requiere un esfuerzo de formación mayor que antes: exige “profesionalización” por parte de la comunidad educativa, incluyendo de manera especial a los padres.
Por eso, los padres que involucran a sus hijos en actividades deportivas deben cultivar la afición al deporte como medio para fomentar sus relaciones sociales, como instrumento que permita afrontar situaciones tan comunes en la vida diaria como ganar y perder. Y posibilitar las bases para neutralizar los potenciales peligros con los que se enfrenta el joven durante la competición.
Se platea una clara diferencia entre los chicos que practican deporte como un elemento más de la formación y los que lo hacen como finalidad prioritaria, aunque la mayoría nunca llegue a ser profesional en sentido estricto. En este último caso, si la labor del entrenador potencia la de la familia, la formación del joven mejorará no sólo como deportista, sino también como persona.
La predisposición de un niño hacia la práctica deportiva surge a edades muy tempranas. Esta predisposición se plantea desde muy pequeños, a los 7 u 8 años, cuyo interés se centra más en el juego que en el deporte y a partir de los 8 o 9 años, los intereses se centran más en el deporte y su competición. Cuando un niño se enfunda la camiseta de su equipo por primera vez y salta al terreno de juego, ese recuerdo perdurará en su memoria el resto de su vida.
Los deportistas que destacan de manera prematura, muy pronto se ven sometidos a una presión que les viene impuesta, en primer lugar, por sus padres que ven en ellos su propio éxito. En segundo lugar, los entrenadores con el beneplácito de los padres, plantean el éxito casi siempre en términos de resultado, planteando la disyuntiva éxito o fracaso en función del resultado.
Ante este panorama, conviene evitar una serie de errores que se cometen cuando no se cumplen las expectativas previstas. En general, todo pasa por la formación adecuada de la familia como del entorno que rodea la propia actividad deportiva del joven, bien sea el entrenador, el club o la entidad organizativa.
La búsqueda del éxito a cualquier precio, la reprobación cuando se obtienen malos resultados provoca pérdida de confianza en si mismo. El pedirles siempre ser los mejores atenta contra su personalidad, dando lugar a un sentimiento de miedo al fracaso y a un complejo de inferioridad.
Es fundamental que los padres adopten una actitud positiva, esencial para el equilibrio el niño. Cuando son muy jóvenes, el deporte no debe ser planteado como una coacción, debe conservar el aspecto placentero y lúdico que aporte divertimiento, que forme su conducta y afiance una personalidad más activa.
Los padres deben manifestar un alto grado de complicidad por el deporte de sus hijos, demostrarles que ellos son parte de su proyecto deportivo. Deben mantener una postura equilibrada ante el rigor extremo y la disciplina excesiva que a veces apremia al joven deportista y su ambiente.
La familia ejerce una enorme influencia sobre la personalidad del niño y en sus reacciones en el mundo del deporte. El exceso e cuidados y de mimos limita e incapacita para sobreponerse en las derrotas. No podrá esforzarse al máximo, no se superará a sí mismo. Tenderá a abandonar y a rendirse a la primera dificultad sin hacer nada por remediarlo. Por el contrario, si el chico encuentra un ambiente exigente y consecuente con sus necesidades deportivas, con sus intereses y motivaciones, y con su nivel de aspiración y capacidad, lo más lógico es que desarrolle una personalidad más coherente y placentera y una vida con más sentido.

viernes, 3 de septiembre de 2010

DEPORTE Y TRASTORNOS DE LA ALIMENTACION

Resumen
En los últimos años los desórdenes alimentarios se han ido incrementando en sectores de la población, (principalmente adolescentes y mujeres jóvenes), aunque también se han manifestado en otro grupo del que no se tenía demasiado conocimiento, como son los deportes que enfatizan la figura esbelta y magra (gimnasia, patinaje artístico, ballet), etc. Los entrenadores y todas aquellas personas que trabajan cerca de estos atletas deberían estar al tanto de estos problemas, saber como identificar los síntomas y estar preparados para consultar con los profesionales idóneos en el tema.
Palabras clave: Anorexia. Bulimia. Desórdenes alimentarios. Deportistas.
Introducción
Se especula que las mujeres corren mayor riesgo de desarrollo de problemas alimentarios por diversas razones, entre ellas la sociedad que ejerce más presiones por ser delgado en mujeres que en hombres, el deseo de ser flacas y lindas como tal modelo o actriz famosa, el miedo a engordar y ser despreciada por sus pares por ser más "normal" y no tener una figura que ronda los niveles del marasmo (desnutrición proteico-energética).
Los estudios muestran que, para las chicas, el interés por la dieta y el peso emerge entre los 9 y 11 años, coincidiendo con la aceleración en la velocidad de crecimiento, con aumento en la estatura y el peso y cambios importantes en la composición corporal.
Si bien todo esto es importante, hoy quisiera hacer referencia a la presencia de estos desórdenes en la población deportiva.
Una figura delgada frecuentemente le brinda a los deportistas la posibilidad de llegar a lugares importantes dentro de su carrera. Para perder peso emplean diuréticos, laxantes, se provocan vómitos, deshidratación y hasta ayunan, todo lo que lleva a un descenso de la performance y a poner en riesgo su salud.
Muchas veces la pérdida de peso se convierte en una obsesión y será muy fácil que estas personas caigan en algún tipo de desorden alimentario.
Según el Manual de Diagnóstico y Estadística de desórdenes mentales (DSM-III-R) de la Asociación Americana de Psiquiatría (1987), las patologías alimentarias incluyen anorexia nerviosa, bulimia nerviosa, desórdenes alimentarios no especificados de otra manera (NOS), acción rumiante (regurgitación de comidas) en la infancia, deseos de comer tipos no naturales de alimentos y últimamente se ha incorporado la patología de ingesta profusa en corto lapso (DSM-IV).
Se ha tratado de identificar a los deportistas que muestran síntomas significativos de desórdenes alimentarios, pero no encuadraban en los criterios del DSM-III-R, entonces se los clasificó con un desorden llamado anorexia atlética o deportiva.

Definiciones
La anorexia es la autoimposición de ayuno en un esfuerzo obsesivo por perder peso. Es común que las personas anoréxicas no admitan que tiene un problema, pueden estar muy delgadas y sin embargo ellas se ven obesas. Se estima que actualmente del 0,5 al 1% de la población vulnerable (estudiantes mujeres de colegios secundarios o universidades), sufren este trastorno.
La bulimia por otra parte se caracteriza por la alternancia de grandes comilonas (atracones) seguidas de métodos de purga (vómitos, laxantes, ayuno y ejercicio intenso) para aliviar la culpa y evitar el aumento de peso. Llega un momento que el ciclo ingesta-purga no se puede detener. La incidencia de la bulimia esta estimada en un 4-5% de la población femenina adolescente y adulta joven. Por otra parte no son patologías exclusivas de las mujeres, ya que 1 de cada 10 casos, son varones.
Muchas veces se combinan estos dos desórdenes dando lugar a lo que se denomina bulimarexia, con pérdida excesiva de peso y utilización de laxantes.
El término anorexia atlética o deportiva, esta definido como una condición que es prevalente entre los deportistas y se caracteriza por miedo intenso a aumentar de peso o volverse obesa, aún cuando la persona sea magra. La pérdida de peso está acompañada por una reducción de la ingesta calórica, a menudo combinada con ejercicios de larga duración. La restricción de ingesta calórica se encuentra por debajo de lo necesario para mantener los requerimientos energéticos del alto volumen de entrenamiento.
Además del entrenamiento normal para mejorar el rendimiento atlético, los deportistas con anorexia atlética realizan ejercicios en forma excesiva o compulsiva para purgar sus cuerpos del efecto de la alimentación. Con frecuencia estos atletas reportan tener atracones para luego usar purgas. Esta alimentación compulsiva está planeada e incluida en su estricto horario de entrenamiento y estudio.
En la tabla 1 se muestran los criterios de diagnóstico de la anorexia atlética y en la tabla 2 los de Anorexia y Bulimia.

Criterios diagnósticos de la anorexia atlética
Pérdida de peso (>5 % del peso estimado) +
Retraso de la menarca hasta los 16 años (+)
Disfunción menstrual (+)
Malestares gastrointestinales (+)
Ausencia de patología que expliquen la reducción de peso +
Imagen corporal distorsionada (+)
Miedo excesivo a estar obesa +
Restricción de alimentos (>1200 Cal/d) +
Uso de métodos purgantes (+)
Alimentación compulsiva (+)
Entrenamiento muy intenso (+)
Tabla 1
+ : denota criterios absolutos
(+): denota criterios relativos

Bulimia Anorexia
Comer desaforadamente Rechazo por mantener el peso corporal mínimo establecido para edad y altura
Utilización de maniobras purgantes Sentirse gorda aunque se este adelgazando
Tener al menos dos atracones por semana durante por lo menos tres meses. Ausencia de menstruación.
Malestares gastrointestinales Ausencia de patología que expliquen la reducción de peso
Tabla 2

Cómo identificar un atleta con anorexia y bulimia
Hacer dieta y perder peso no significan que un atleta tenga alguno de estos desórdenes, pero se debe prestar atención a:
• Comentarios insistentes de verse gorda cuando su peso esta por debajo del promedio.
• Seguir perdiendo peso aún fuera de temporada
• Comer en secreto
• Desaparición en forma reiterativa luego de las comidas
• Aparente nerviosismo si no puede quedarse solo luego de las comidas
• Ojos rojos luego de haber estado en el baño
• Olor a vómito en el inodoro, pileta, ducha o cesto de papeles
• Fluctuaciones extremas de peso
• Evidencia de retención de agua no causadas por patología conocida
• Constipación
• Variación en el estado anímico (depresión, etc.)
• Negación a comer con el resto del equipo
• Actividad física excesiva que no responde al plan de entrenamiento
• Ausencia de por lo menos tres períodos menstruales seguidos

Estos ítems son igualmente válidos para detectar una persona no deportista que sufra de estos desórdenes y que pueden ser observados en el desarrollo de una clase de gimnasia en el patio del colegio o en un gimnasio.
Existen muchas similitudes con los mecanismos desencadenantes de estas patologías entre las mujeres deportistas y las que no lo son. Muchas veces estos problemas alimentarios están acompañados de una historia de baja autoestima, dificultades para resolver problemas, un ambiente familiar desfavorable como ser una madre dominante y crítica y padres pasivos, sumisos; estrés y pueden ser desencadenados a partir de un simple comentario de una persona allegada , como ser los familiares, y en el caso de los deportistas, sus entrenadores, directivos deportivos e incluso sus propios compañeros; como ponerle apodos, ridiculizarlo, o hacer comentarios imprudentes.
Diversos estudios (a nivel nacional e internacional) han abordado este tema, pero voy a hacer referencia a un estudio realizado en Salta por un equipo de profesionales del hospital local que llevan a cabo un programa de detección y tratamiento de estas patologías. Las estadísticas del último semestre de 1997 indican que de 190 personas atendidas: un 37% presentaba anorexia, un 15 % bulimia y el resto, otras patologías relacionadas a la alimentación como la obesidad y sobrepeso. En cuanto al sexo, el 4% era masculino, con respecto a la edad, el 60% no superan los 25 años, en cuanto al nivel socioeconómico en la mayoría es bajo con las siguientes características: madres golpeadas, madres solteras abandonadas, y empleadas domésticas desarraigadas de su lugar de origen.
Otros mecanismos "gatillo" para el desarrollo de estos desórdenes es por ejemplo: la pérdida del entrenador, enfermedad o lesión inesperada que le impidió continuar temporariamente con sus niveles normales de actividad física y abuso sexual por parte de sus entrenadores.
Por eso es fundamental que los entrenadores se deben dar cuenta de que ejercen una fuerte influencia sobre sus atletas. El hecho de hacer un comentario acerca de la forma física de una persona, o de aconsejar una reducción de peso sin ofrecer ayuda profesional, puede resultar en un comportamiento alimentario no saludable o favorecer el desarrollo de patologías en los deportistas predispuestos. Además deben interiorizarse sobre los desórdenes en alimentación, que significan, como reconocer los signos, y que hacer si se sospecha que existe un problema.
Por otra parte los entrenadores pueden cumplir un rol muy importante en la prevención de estos desórdenes, ayudando al atleta a manejar el estrés emocional y físico que produce obtener y mantener un peso, no dándole mayor importancia de la que tiene al impacto del peso sobre la performance, enfatizando en la importancia de una buena nutrición, planteando objetivos realistas, no sugiriendo ni alentando métodos purgantes, pesando a los deportistas en forma privada y frecuentemente para chequear cambios súbitos de peso y llevando al atleta del cual sospecha que tiene un problema alimenticio a consultar a un especialista.
Es extremadamente importante para las escuelas, clubes y organizaciones, tener organizado un sistema para identificar jóvenes y atletas con riesgo, obtener documentación de que el problema existe y asegurar el tratamiento.
Médicos, entrenadores, técnicos y profesores del colegio que trabajan cerca de atletas o adolescentes necesitan estar informados acerca de los desórdenes alimentarios, que son, cómo se conocen los signos de advertencia, que hacer si se sospecha un problema y que opciones de tratamiento hay disponibles. Estar preparados para manejar la situación cuando se sospecha que una persona tiene un problema, reducir el estrés y asegurar que reciban el soporte y tratamiento adecuados.

Como se puede ayudar a una atleta con anorexia o bulimia
En primer lugar, identificando actitudes que puedan sugerir que un atleta tenga desórdenes en la alimentación. Siendo accesibles con aquellos compañeros que puedan estar preocupados o que están buscando ayuda.
Evitando encasillar al atleta como anoréxico o bulímico. El entrenador o profesor no debe intentar diagnosticar o tratar a las personas con anorexia o bulimia. Hay que ayudar al enfermo a contactar un especialista en este tipo de desórdenes para que le brinde ayuda profesional. Si un atleta niega el problema, pero los signos son evidentes, se debe consultar al médico capacitado que pueda resolver la situación.
Si se piensa que un atleta tiene un desorden alimentario se debe hablar con el , concentrándose en las evidencias y en lo que el atleta es capaz de contar acerca de lo que piensa sobre el problema.
El primer paso para prepararse en los desórdenes alimentarios es la educación, hay que informar y educar a los miembros de las instituciones acerca de estos problemas, brindar al atleta un programa total de nutrición que incluya asesoramiento general sobre alimentación, así como asistencia sobre métodos adecuados para bajar o aumentar de peso. Todo lo cual debe ser llevado a cabo por profesionales especializados.

Del tratamiento
Un desorden alimentario es un problema tanto psicológico como fisiológico y su diagnóstico y tratamiento tiene que estar a cargo de médicos, psicólogos y nutricionistas. Hasta el presente, ningún método en particular puede ser visto como el tratamiento definitivo, ni como la única opción. Sin embargo la naturaleza compleja y multifactorial de la anorexia y la bulimia, sugieren como más efectivo el tratamiento interdisciplinario.
El profesional nutricionista también cumple un rol fundamental. Por una parte actúa en la prevención de estos desórdenes a) brindando al deportista un plan de alimentación de acuerdo a sus necesidades individuales, b) haciendo educación alimentaria y nutricional para desterrar mitos respecto del peso corporal, composición corporal, nutrición, etc. Y por otra parte, también actúa con el equipo interdisciplinario en el tratamiento de estas patologías.

jueves, 2 de septiembre de 2010

LA DEPORTIVIDAD. EL SABER GANAR Y PERDER

Palabras Clave: deportividad, juego limpio, saber ganar, saber perder, reglas, fair play, derrota, resultados, competición.

Resumen: la deportividad es un valor a enseñar dentro del área de Educación Física, pero resulta muy complicado su desarrollo cuando el modelo que nos ofrece la alta competición genera conductas contrapuestas: sólo importa el ganador, se censura al perdedor, se engañan a los jueces o árbitros, no se respeta al oponente…


La deportividad nace con la escuela inglesa del siglo XIX cuyo máximo representante fue Thomas Arnold. Esta corriente de la Educación Física surge como reacción al excesivo academicismo imperante en la educación formal, donde el cultivo del intelecto era considerado como lo más importante respecto al desarrollo de lo corporal.

Esta corriente introduce el deporte en la escuela a través de "juegos deportivos" desarrollando la idea de "actitud deportiva", que se caracteriza por el "fair play" y el amateurismo, no sólo ante la práctica deportiva, sino en cualquier ámbito de la vida en general.

Este método otorga importancia a la recreación, a las reglas y a la competición en los ejercicios, desvinculándose del rendimiento deportivo y asociándose con la organización y la libertad de l@s alumn@s en las prácticas.

El deporte conlleva la confrontación, la competición y la colaboración, y a través del mismo el alcance educativo puede ser considerable. La práctica de las actividades físico-deportivas contribuye, de la misma manera que cualquier actividad educativa, a la formación de la personalidad. Teniendo muy presente que es posible obtener efectos educativos diferentes, según sea la intención pedagógica del profesor/a.

Pese a la gran importancia que otorgamos al juego limpio y la deportividad no cabe duda que la sociedad y los medios de comunicación nos envían mensajes contrarios. Se magnifica al ganador y se olvida del perdedor.

Así podemos observar algunos ejemplos: en cualquier entrevista deportiva observamos como al jugador ganador se le otorgan toda clase de calificativos amables, mientras al perdedor se le critica. También comprobamos que un entrenador que no obtiene resultados es cesado de inmediato, a pesar de haber demostrado con anterioridad su valía...

Efectivamente, los resultados son los que cuentan, no importa cómo se obtengan, haciendo trampas (provocando un penalti inexistente), menospreciando al oponente (simulando una agresión para eliminar un rival...), invirtiendo una gran cantidad de dinero en jugadores, obligando a participar a jugadores lesionados...

Si tenemos en cuenta la esencia del deporte, es decir, el juego, tendremos que valorar lo que ocurre antes, durante y después de un partido. Porque se dan muchas circunstancias e intervienen múltiples variables que inciden en el resultado final.

Nos olvidamos que en el deporte es un enfrentamiento en donde uno gana y otro pierde, donde el rival también juega y se prepara para vencer. Por tanto cuando realizamos una actividad deportiva no sólo deberemos prepararnos para ganar, también para perder, en el sentido de afrontar la derrota con deportividad, felicitando al contrario y asumiendo nuestros errores con el fin de mejorar.

En definitiva, nos interesa tanto o más el proceso que los resultados, deberemos analizar nuestros fallos, nuestros métodos de entrenamiento, las circunstancias y variables que han surgido en el desarrollo del juego y que han incidido en el resultado, la preparación psicológica y motivación de cada uno de los jugadores, las relaciones sociales que se establecen entre los componentes de nuestro grupo...

Únicamente, valorando tanto los procesos como los resultados podremos obtener una visión didáctica de los acontecimientos. Esta panorámica se ha de dirigir al alto rendimiento para extrapolarse a la sociedad en general y a la escuela en particular. Porque estos modelos llegan fácilmente al inconsciente de l@s niñ@s. Resulta complicado en la escuela hablar y reflexionar sobre el juego limpio y la deportividad cuando los mensajes que nos provienen del entorno son totalmente contrapuestos.


Autor: Juan Carlos Muñoz Díaz
Maestro de Educación Física
C.E.I.P. Ntra. Sra. de las Nieves
Pegalajar-Jaén-España

miércoles, 1 de septiembre de 2010

EXPRESIÓN CORPORAL

Genéricamente, el concepto de "expresión corporal" hace referencia al hecho de que todo ser humano, de manera conciente o inconsciente, intencionalmente o no, se manifiesta mediante su cuerpo.
Expresión Corporal como disciplina educativa fue formulada y elaborada en la década del sesenta por Patricia Stokoe (1929-1996), bailarina y pedagoga argentina. Durante sus 45 años de docencia e investigación, amplió y reformuló objetivos, contenidos y conceptos que fueron difundidos a través de su trabajo y sus numerosas publicaciones. La disciplina se institucionalizó en la Argentina desde 1978 con la apertura del primer Profesorado Nacional de Expresión Corporal.
La Expresión Corporal proviene del concepto de Danza Libre: es una metodología para organizar el movimiento de manera personal y creativa, constituyéndolo en un lenguaje posible de ser desarrollado a través del estudio e investigación de los componentes del movimiento, del cuerpo propio y de los múltiples modos de estructuración del movimiento en el tiempo y el espacio.
El lenguaje corporal adquiere así la función de "lenguaje": la búsqueda de "un vocabulario" propio de movimientos que, organizados en una unidad significativa de forma-contenido permita transmitir, al igual que otros lenguajes artísticos, ideas, emociones y sensaciones personales y subjetivas, posibles de ser objetivadas en una elaboración externa al individuo. En este caso, el producto es una danza.
Para enriquecer este lenguaje utiliza metodologías para el desarrollo de habilidades propioceptivas, motrices y comunicativas, así como los principios de la investigación y composición coreográficas.
Como disciplina, ha permitido y permite el acercamiento a la danza de una gran parte de la comunidad: la posibilidad de bailar no encuentra fronteras en la edad, la fisonomía corporal ni las aptitudes físicas a priori, factores que suelen ser excluyentes en algunas escuelas tradicionales de danza. La Expresión Corporal originada por Stokoe propone un quehacer que podrá ser elaborado por cada persona en la medida de sus posibilidades y deseos, donde el objetivo está centrado en la creación del texto propio de cada sujeto.
Cuando hablamos con alguien sólo una pequeña parte de la información que obtenemos de esa persona procede de sus palabras. Los investigadores han estimado que entre un 60 y un 70% de lo que comunicamos lo hacemos mediante el lenguaje no verbal; es decir, gestos, apariencia, postura, mirada y expresión.
Muy a menudo, el efecto de este lenguaje corporal tiene lugar a nivel inconsciente, de manera que, después de estar sólo un par de minutos conversando con alguien a quien acabamos de conocer, podemos llegar a la conclusión de que esa persona no es de fiar o no nos gusta sin que podamos explicar el motivo exacto. Lo más que podemos decir es "tiene algo que no me gusta". Ese "algo" procede, casi con toda seguridad, de lo que su lenguaje corporal nos ha transmitido. Y, a la inversa, cuando hablamos con alguien es posible que le estemos diciendo mucho más de lo que creemos. De este modo, nuestras emociones se ven influidas por otras personas sin necesidad de decir una sola palabra, pues puede bastar una determinada postura, mirada y gesticulación para hacernos sentir incómodos, nerviosos o enfadados, o bien alegres, joviales y optimistas. Por supuesto, esto no quiere decir que nuestro interlocutor vaya a captar toda la información que estamos transmitiendo; el grado en que lo haga dependerá de lo bueno que sea a la hora de interpretar este lenguaje y de la atención que nos esté prestando.
El lenguaje no verbal es en parte innato, en parte imitativo y en parte aprendido. Generalmente, distintas áreas del cuerpo tienden a trabajar unidas para enviar el mismo mensaje, aunque a veces es posible enviar mensajes contradictorios, como cuando alguien está contando una anécdota divertida pero la expresión de su cara es triste. Esto puede ser debido, por ejemplo, a que mientras habla está pensando en otra cosa, tal vez en lo siguiente que va a decir, y la expresión de su cara se corresponde con lo que está pensando y no con lo que está diciendo, de manera que deja perplejo a su interlocutor.
En otras ocasiones, los mensajes son confusos debido que se pueden estar transmitiendo varias emociones a la vez, como rabia, miedo y ansiedad, que a veces aparecen unidas.
Con los desconocidos nos comunicamos principalmente a través de los ojos. Por ejemplo, cuando vamos caminando por un pasillo estrecho y nos encontramos con alguien de frente, primero le miramos a los ojos y luego desviamos la mirada hacia el lado del pasillo por el que pretendemos pasar. Cuando no se emiten estas señales o no se interpretan correctamente, lo más probable es que ambas personas acaben manteniendo una especie de baile a derecha e izquierda hasta aclararse.
Nuestro cuerpo habla, porque no es sólo cuerpo, sino que es un sistema psicofísico. En todo momento nuestro mundo interno está presente, y con cada gesto se expresa. Para que esa comunicación no verbal sea rica y significativa, debemos tener un discurso. Como todo lenguaje, el discurso corporal debe contener frases que a su vez estarán formadas por palabras corporales (psicofísicas).
Se puede concretar que el cuerpo y sus diferentes partes que lo componen, son lo que hacen posible el movimiento y por lo tanto la expresión. Las articulaciones que conforman y unen nuestras partes corporales cumplen un papel fundamental a la hora de realizar un movimiento; como manera de expresión, porque las articulaciones son las que le dan flexibilidad al cuerpo.